El
fiscal general de la Cámara del Crimen Ricardo Sáenz sostuvo hoy que Alberto
Nisman fue «víctima del delito de homicidio» y pidió que la causa por
la investigación de su muerte pase al fuero federal.
«El
objeto procesal de esta causa hasta el momento, lo constituye la hipótesis de
que Alberto Nisman ha sido víctima del delito de homicidio», sostuvo Sáenz
en un dictamen al que accedió Infobae.
El
fiscal Ricardo Sáenz no tiene dudas: cree que a Nisman lo mataron
Es
la primera vez que desde la Justicia dan una opinión sobre qué pasó con Nisman
la noche del 18 de enero del año pasado cuando fue encontrado muerto en el baño
de su departamento de Puerto Madero con un disparo en la cabeza, cuatros días
después de haber denunciado a la entonces presidente Cristina Kirchner, al
canciller Héctor Timerman y a otras personas de su gobierno de encubrir a los
acusados del atentado a la AMIA. Hasta ahora tanto la fiscal del caso, Viviana
Fein, como la jueza de instrucción Fabiana Palmaghini habían dicho que no
descartaban ninguna hipótesis de suicidio u homicidio.
Con
su dictamen, Saénz adhirió a las posturas de las dos querellas de la causa –las
hijas de Nisman Iara y Kala, por un lado, y la madre del fiscal, Sara
Garfunkel– que sostienen que el fiscal fue asesinado por su trabajo en la
investigación del atentado a la AMIA y por eso el caso debe ser investigado por
la justicia federal y no la de instrucción.
Saénz
presentó su dictamen en la Sala VI de la Cámara del Crimen, integrada por los
jueces Marcelo Lucini, Mario Filozof y Rodolfo Pociello Argerich, que el próximo
18 de marzo realizará una audiencia para decidir en qué fuero debe tramitar el
expediente.
Si
la Cámara avala el cambio, la causa pasará a los tribunales de Comodoro Py, el
fuero más político donde tramitan las causas de corrupción. Es el mismo fuero
donde actúa Sandra Arroyo Salgado, ex mujer de Nisman, pero en distinta
jurisdicción ya que ella es magistarda de San Isidro.
Nisman
fue hallado sin vida en el baño de su departamento de Le Parc
En
su dictamen, Saénz –uno de los fiscales que impulsó el año pasado la marcha del
silencio para recordar a Nisman– sostuvo que a su criterio hay varios elementos
para considerar que su colega fue asesinado y que ese crimen se dio «en un
contexto de zona liberada…. para neutralizar su actuación profesional».
Entre
esos elementos, resaltó que el arma que produjo la muerte de Nisman deja
residuos de disparo pero en la mano del fiscal no se encontró ninguna
deflagración. «Por ende, no caben dudas ya de que no fue Alberto Nisman
quien disparó el arma que le dio la muerte, lo que necesariamente lleva a
concluir que fue víctima de un homicidio», sostuvo.
También
destacó las declaraciones como testigos de las entonces diputadas nacionales
Patricia Bullrich y Laura Alonso, del dirigente de la comunidad judía y legislador
del PRO Waldo Wolff y de los custodios de Nisman y su secretaria Soledad
Castro, respecto de que el fiscal, «lejos de hallarse angustiado o
deprimido, se encontraba satisfecho, de buen ánimo, plenamente convencido de la
justicia de sus acciones, y abocado a la presentación que iba a efectuar ante
los legisladores aquel 19 de enero».
El
fiscal señaló la «seria presunción de que el fiscal fue asesinado» al
enumerar algunos resultados periciales: la localización del disparo, el
hematoma en la zona occipital izquierda del cráneo, la lesión en la cara
interna del tercio distal de la pierna izquierda, las declaraciones del médico
y la enfermera de Swiss Medical que ingresaron al departamento y dijeron que el
cuerpo de Nisman fue movido y que el contenido de su celular fue borrado.
Sáenz
volvió a apuntar contra Diego Lagomarsino, el técnico informático que le dio el
arma a Nisman de la que salió el disparo con el que murió. Para el fiscal debe
estar imputado por la muerte y no solo por la entrega del arma.
La
jueza Palmaghini rechazó a mediados de enero el pedido para que la causa pase
al fuero federal por considerarlo «prematuro» ya que no hay elementos
que determinen que Nisman fue asesinado en función de su rol como fiscal del
caso AMIA.
La
magistrada también sostuvo que restan medidas de prueba por realizar en la
causa, entre ellas una junta interdisciplinaria con expertos en criminología.
Además, el próximo lunes está previsto que vuelva a declarar el ex agente de
inteligtencia Antonio «Jaime» Stiusso, tras su regreso al país.
«El
lineamiento elucubrado por las querellas no debe ni puede transformarse en un
medio para apartar a la justicia de instrucción del conocimiento de la causa
que por ley le ha sido atribuida», había dicho Palmaghini en su resolución.
Para
la jueza, «el pensar de los pretendientes parece ajustarse más bien a
deseos personales tendientes a lograr que la encuesta peregrine por una única y
estrecha dirección: la hipótesis del homicidio, atada a su vez de manera casi
matemática a la actividad funcional de quien en vida fuera, como se sabe, un
Fiscal de la Nación».
Alberto Nisman fue asesinado, según el dictamen del fiscal Ricardo Sáenz
25/Feb/2016
Infobae, Martín Angulo